-
Le gusta coger a los actores por sorpresa. ¿Esconde siempre algo?
- En realidad... cada actor
tiene su historia personal. Yo pongo el guión, ellos ponen
la imagen. Es inútil intentar imponer mi propia visión.
Deben interpretar instintivamente. Quiero que sean naturales. Hay
que ser Kurosawa para imponer la propia visión. He visto un
documental sobre él, era fantástico. Exigía cosas
increíbles de sus actores. Era muy severo. Hay que tener un
gran carisma para obtener resultados similares.
- ¿Usted no es autoritario
con sus actores?
- No de forma maniaca.Puedo
corregir una cierta mirada, pero en general me hago una idea durante
el trabajo y, si es necesario, cambio la cámara. No son los
actores los que deben adaptarse, es el director. Si el actor no funciona,
lo tomo de espaldas. Escondiendo su expresión, parecerá
fantástico. No espero que el actor comprenda.
- ¿Dónde aprendió
a engañar así a la gente? ¿Haciendo cine?
- En el fondo es la técnica
del cómico televisivo. Los sketch se basan en equívocos.
Son divertidos porque sorprenden. Es un hábito.
-
Mirando las escenas violentas de sus películas se tiene la
sensación de que usted realmente ha pegado a alguien.
- ¿Yo? Me he pegado
a menudo.
- Con Hou Hsiao-Hsien se
tiene la misma impresión.
- Más que
haberle pegado a alguien cuenta mucho que te hayan pegado. El que
nunca ha recibido golpes representa la violencia de modo más
cruel, más exagerado. Yo me he peleado a menudo y prácticamente
siempre he perdido. Me he llevado muchos golpes, por eso se bien que
es el sufrimiento. El dolor te hace perder el sentido de la orientación.
- El boxeo provoca sufrimiento.
Este deporte le fascina, pero nunca llegará a ser un campeón
de boxeo. ¿Entonces por qué lo practica?
- Es complicado... ¿Cómo
explicarlo? Hay que tener valor para pelear. La idea de ser golpeado
asusta y cuando el golpe llega no te gratifica, es sólo una
confirmación.
- ¿Usted sostiene
que quién conoce la violencia sabe también qué
es la ternura?
- En un cierto sentido
es necesario haber vivido aquel clima, haber conocido la desilusión
de quien acaba en la lona, derrotado. No basta con haber golpeado.
Es necesario haber golpeado a alguien y haber sido golpeado para poder
hacer un film violento. El tema de las armas es diferente, aunque
hay una cierta analogía, tratándose de violencia.
[...]
-
Efectivamente, es extraño para mi hablar de violencia en estos
términos. Soy más bien miedica y la violencia me aterroriza.
Crecí en un barrio de mala fama. Asistí a muchas escenas
violentas, impactantes. Aquel miedo se me ha quedado dentro. Con el
tiempo se ha convertido en una atracción por la violencia.
Una vez escuché a un jefe yakuza que hablaba a un muchacho
de su banda. Aquello me produjo una gran satisfacción. Estaba
seguro que le entendía mejor que aquel jovencito. En "Hana-bi"
está la escena de la ceguera. Un día en un restaurante
un jefe me había dicho que tuviera los palillos de tal modo
que los pudiera usar, si hubiera tenido que defenderme. En su época
me pareció un episodio excepcional. En "Hana-bi"
usé cosas de aquel periodo, las escenas vistas en mi barrio
que me habían impresionado.
- En "Hana-bi"
a la ternura del policía hacia la mujer enferma se contrapone
la brutalidad de su vida. La mujer prácticamente no habla nunca.
El silencio resalta la ternura de su relación. ¿Este
mezclar juntos ternura y brutalidad es quizás una necesidad
que nace de su ser más profundo?
- Es una característica
propia del temperamento japonés, como los padres que matan
a los hijos antes de suicidarse. Es un péndulo que oscila entre
crueldad y ternura. Están dosificadas correctamente para hacerlo
moverse. Cuanta más ternura, más violencia deber haber.
Sólo así se libera la energía potencial del péndulo.
Por ejemplo, los voluntarios son muy generosos. Balancean una gran
maldad con una gran bondad.Esta energía permite el intercambio.
-
Algunos de sus filmes hablan de amor,como "Violent cop",
que muestra el amor de un hermano por la hermana, pero se trata siempre
de un amor problemático. En su película "A scene
at the sea" hay una pareja de enamorados sordomudos. En "Hana-bi"
por primera vez hay un amor conyugal, pero la esposa está enferma
y no habla. El amor que usted describe siempre tiene algún
defecto, un handicap o un impedimento. La enamorada está enferma
o bien es muda o sin embargo habla poco. ¿Cómo debemos
interpretarlo?
- Pensemos en los amores
contados en las películas o las novelas. Si ninguno de los
dos enamorados tiene un problema físico, se trata de un hombre
y una mujer corrientes, muy a menudo lo que surge es una relación
ordinaria y la historia no puede desarrollarse. Para resolver ese
problema en un film se puede hacer estallar una guerra y en ese punto
el hombre partirá hacia el frente. En un telefilm puede llegar
otra mujer y arruinar la relación. Sólo frente a una
amenaza se toma conciencia de una relación. Llegado este punto
puede desarrollarse la historia. Por ejemplo... un suceso en que el
cine americano ha utilizado a saco es la guerra de Vietnam que ha
inspirado tantas películas de éxito. En la cultura japonesa
no hay un episodio en grado de turbar a la sociedad del mismo modo.
A veces me disgusta. Yo sólo puedo concentrarme en los problemas
personales. No pudiendo afrontar problemáticas sociales focalizo
la atención en los problemas físicos y mentales. Me
gustaría encontrar otro argumento. Está el de los yakuza,
de su rígida organización que aniquila a los individuos.
También esto podría ser un buen argumento.